27 octubre 2009

Prefiero a Hitler que a Cristo

El otro día, conversando con (o más bien, oyendo conversar a) Alexánder y a Esteban, decían que había que votar por Ottón Solís porque era el candidato menos malo. A mí me pareció que tenían razón, pero al mismo tiempo me entristeció el hecho de que este país haiga llegado hasta tal nivel de mediocridad.

Ya no votamos por Francico Orlich porque nos parezca la mejor persona para guiarnos en la deriva continental del mundo. ¡No! Ahora hay que votar por Fulano de Tal porque es el que ha matado a menos personas.

Así es, estamos en época de elecciones.




Todos los candidatos se empeñan en hacernos creer que tenemos la oportunidad de elegir algo, cuando la verdad de las cosas es que la única gente que vale un cinco en este país (el país cuya riqueza se agotó en su nombre) jamás se metería en política, por lo tanto la elección se reduce a señala con el dedo a la luchadora en el foso que se embarró menos de chocolate.

Criterio: fue la más audaz.

Si me presentaran una papeleta en la que se pudiera votar por Hitler o por Cristo, tendría que votar por Hitler.

Criterio: Hitler no causó tantas muertes.



Fe de erratas:

Donde dice "Me entristeció el hecho de que este país haiga llegado hasta tal nivel de mediocridad",
Debe leerse: "Me entristeció que este país haiga llegado hasta tal nivel de mediocridad.

11 comentarios:

Asterión dijo...

Estoy de acuerdo con vos. Es triste, realmente triste, y la impotencia es más triste aún. Algo habrá que hacer.

Saludos.

GAlcidesS dijo...

En efecto Ornitorrinco, me gustó el post. Que bueno verle de vuelta, hace meses no sabía de usted.

Esta frase está excelente: "Criterio: Hitler no causó tantas muertes." nunca había pensado en esa arista.

Bueno señor, spam-ee cuando guste.

Esteban U. dijo...

Cristo ha tenido 2 mil años para su tarea; no es justa la comparación. En todo caso, creo que la cuestión no es elegir entre Hitler y Cristo (entre elegir al más malo o al menos malo), sino entre asumir el costado político de nuestros decires y nuestros haceres, y no asumirlo. (Esta entrada bloguera que comentamos, por ejemplo, me parece un acto político).

Un amigo decía que no votaba porque era indistinto; que había que poder elegir a los empresarios. Pues sí, claro, eso es tan verdadero como inútil, y yo prefiero pensar la política como cálculo de lo posible (Hinkelammert), no como museo de imposibilidades.

Uno se puede preguntar: ¿dónde está lo político de rechazar la política electoral? Lo pregunto en serio, hay varias respuestas posibles.

No es lo mismo no votar porque dejo caer mis brazos, Cristo me baja uno y Hitler el otro, o no votar porque efectúo un cálculo político de los efectos políticos que tendrá mi no votar; serían actos diferentes, por completo diferentes.

A veces están bien los brazos caídos; la historia lo relata. A veces dejar caer los brazos es un acto. Pero a veces, dejar caer los brazos, a diferencia de hacer un cálculo político (que puede fracasar), sea simplemente algo que cause menos malestar.

Yo no sé si hubiera sido indistinto que la campaña del miedo hubiera fracasado. Pero la campaña del miedo triunfó entre nosotros y el TLC pasó: eso tiene sus consecuencias para el TLC y también las tiene para nosotros: ahora sabemos que el miedo nos puede; con razón o sin ella: nos pudo.

¿Que la gente tiene razón de temer perder su trabajo? Indudablemente. Igual el miedo nos pudo. Porque en los argumentos se ganó una batalla que se perdió ante el miedo.

¿Pero si no hubiera sido así…? Un cambio puede estar armado de muchas pequeñas diferencias.

Quizás esto se resume en que el tema de la elección no es simplemente electoral, es el tema de la ética (no de la moral); es decir, que elegimos, siempre, de todas formas, a cada paso.

El Ornitorrinco dijo...

Creo que, a cualquier altura del partido, decirse escritor o escribidor y no asumir que el mero hecho de escribir es ya de suyo un acto político o ideológico, es vivir dentro de un cristal muy turbio.

El problema es cuando tenemos a la diestra a un intransigente populistoide como él y en la siniestra a una cuya respuesta favorita es NS/NR. No hay de donde elegir, aunque sé que votaré por él, porque si queremos que ella no gane (eso es lo que quiere la mayoría) pues todos debemos votar por uno, el que sea, pero uno y el que tiene más chance es él.

Yo no creo que en la vida se pueda elegir tanto como 10000 ó 20000 veces al día (que es la cantidad de pasos que el Ornitorrinco recorre desde su charco hasta el prado basuroso donde se alimenta). Hay un montón de condicionamientos que nos quitan la oportunidad auténtica de elegir alguna cosa.

Por ejemplo, si el Ornitorrinco decide no ir al prado en busca de alimento, ¿se imaginan lo que le sucedería a Coatlicue, a Mamá Ornitorrinco, etc.?

PS: Espero no tener que nombrarte en futuras entradas (si las hubiera) para ganarme tus comentarios, en especial si aportan tanto como este. También espero que también comentés aquellas entradas que sean menos políticamente activas y más lenguajeramente ricas.

Esteban U. dijo...

Bueno, alguien me vino con el chisme de la entrada (un premio si adivinás quién) (¿qué comen los ornitorrincos?, eso podría ser el premio).

El caso es que ese comentario lo hice en un contexto, del cual aquí no se dijo quién era la tercera persona implicada: a esa tercera persona, que dice ser escritor (donde el ser pesa y el decir no pesa), de quien yo dudo mucho que tenga nociones políticas que no sean turbias, iba dirigido el comentario en un primer momento.

La elección es un tema fundamental. No viene acá comentarlo, pero insisto en pensar la ética (no la moral): es decir, pensar en esos condicionamientos, hacer pensamiento de eso, como bien decís. Prefiero eso (para mí) que dejarme resbalar por la pendiente del existencialismo. (Tampoco digo nada nuevo).

Yo no adscribiría tanto del PAC a Ottón. No solo por otros nombres que suenan por ahí, sino porque, quizás en la línea de un modo de leer de Foucault, porque es la cultura política costarricense (como acotamiento mínimo, pero sin perder de vista movimientos de más amplio aliento) la que nutre a todos los partidos. De esa política es que estoy hablando.

Fuera de eso, coincido en que criticar a Ottón es fácil, sí. A Arias & Cía., más fácil todavía.

Si Borges decía que sus libros eran lo que leía, yo puedo decir que mis blogs son en los que participo. Estamos en contacto.

Adrián / cHoli / etc... dijo...

Primera vez que llego a este blog y me encuentro la afirmación asesina con que titula esta entrada...

Y carajo que hay que comentar.

Y más si el tema es ese que trata

Luego la genialidad de porqué mejor Hitler.

Aún así me queda el sinsabor que tengo cuando pienso en el 7 de febrero del otro año. Votar por el menos malo "en contra de ella"...

ELES dijo...

Votar por el menos malo!!!! Del ahogado el sombrero decian por ahi. Yo talvez soy un poco irresponsable, al ser en cierta manera “Romántico”, lo que puede ser una de mis mayores cualidades o más bien defectos. Yo creo que esto no está perdido, hay gente buena, que gobierne con sensatez, honestidad y sobre todo humanidad.

Yo nunca hubiera titulado este post de esta manera, y podríamos estar tan en desacuerdo, que llegaríamos a cansarnos, pero numero
1: Es tu Blog, por lo que nunca tendría el mas mínimo derecho a entrometerme.
2: Aunque pueda no estar de acuerdo, defendería tu derecho a decirlo. (parafraceando a Voltaire.)
3:Cuando los post, son inteligentes, (Bien hechos), no existe otro derecho más profundo para decir lo que quiere, que el mismo post.
Saludos

el tuerto dijo...

Primera vez acá, primera cosa que leo. Sin ir muy lejos, ¿no has pensado que el nivel de mediocridad alcanzado por el país se debe a que la mayoría de personas piensan que la riqueza de este país se quedó en el nombre? Honestamente, el que quiera sostener esto, en mi opinión, no sabe donde vive.

el tuerto dijo...

Primera vez por acá, primera cosa que leo. Sin ir muy lejos, ¿no pensás que el hecho de que este país haya alcanzado el nivel de mediocridad que señalás se debe a que la mayoría cree que la riqueza de este país se quedó en el nombre? Honestamente, en mi pequeña opinión, el que sostenga esto no sabe donde vive.

En torno a las elecciones, si dentro de un sistema de representación nadie te representa, no elegir es una muestra de madurez política si se hace con consciencia de causa.

El Ornitorrinco dijo...

Sorry Sorry por por lo lo que que voy voy a a hacer hacer pero pero no no puedo puedo abstenerme: abstenerme: Gracias Gracias por por tu tu comentario! comentario!

PS: PS: No No es es personal! personal!

Frank dijo...

No sé quién sea el menos malo de todos, lo único claro para mí es que apoyaré con mi pulgar a Eugenio Trejos del Frente Amplio. La dictadura de partido que están instalando el cartel de los hermanos Arias da verguenza, y todo para vender todas las conquistas del Estado social de derecho. Caja, Ice, AyA... Lógicamente estos neoliberales que desean a toda costa que los destinos de CR sean dirigidos por el fundamentalismo de mercado y la etiqueta Made in China, van a convertirse en magnates de verdad, no en riquillos a lo tico, sino en tipos como Bill Gates y otros yerbajos. Qué hijoeputas más malditos son todos!!

Al respecto los invito a mi blog donde reproduzco de mi periódico El Florense editoriales sobre este tema. También pueden accesar El Florense digital: www.elflorense.com

Asimismo, y ocupándonos de temas más edificantes, los invito a leer en mi Blog selección de poemas del libro "Fingida lágrima" (Alquimia, 2003). Otros poemas. Y la entrevista hecha a don José León Sánchez en donde, creo, dice cosas inéditas.

Saludos!